Me hacía mucha ilusión escribir una obra de teatro basada en “Yû-Gi-Oh!”
Cuando terminó la serie de anime de “Yû-Gi-Oh!”, se emitió “Yû-Gi-Oh! GX”, la secuela que utilizaba los mismos personajes y escenarios ya establecidos. Al cabo de un año, recibí una propuesta para hacer una obra de teatro.
Me pareció una idea tan interesante que incluso llegué a pensar el título: “Yû-Gi-Oh! vs. GX!”
Hace mucho tiempo, fui al teatro a ver “Mazinger Z vs. Devilman” (ahora podéis calcular mi edad…) y salí muy enfadado porque no había ni un solo combate. Desde entonces, cuando veo títulos como este recuerdo aquellos tiempos y me emociono sin querer.
A continuación, os explico el argumento de la obra.
Los alumnos de la academia viajan a Domino para visitar la legendaria ciudad de los duelistas.Uno de ellos es un duelista de mirada penetrante y mucho talento, que está buscando la oportunidad de derrotar a Yûgi y sus amigos. Se trata de un adivino llamado Takuma Saiou.
Por casualidad, Saiou tropieza con Yûgi, Jônouchi y Judai, entra en contacto con Kaiba Corporation y empieza a tramar un plan.
¡La ciudad de Dominô se convertirá en el escenario de un nuevo duelo! El desarrollo será apasionante. Ese era el argumento.
El problema es que no sabía si debía resucitar o no a Atem, pero habría sido una traición a la obra original, así que finalmente decidí que Atem no volvería a salir más.
Al final la obra se suspendió, pero me divertí mucho pensando en Yûgi y sus compañeros después de tanto tiempo…
¿Yûgi y Judai?
Los héroes no luchan entre ellos, naturalmente.
Kazuki Takahashi. 10 de agosto de 2007
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