Epílogo 19 Bunkôban

El arco de “Las Memorias del Rey” es una premisa diferente a los juegos y batallas de cartas que había estado mostrado hasta ese punto. A decir verdad, me causó un montón de problemas.

Estuve mucho tiempo con los juegos de cartas en Battle City, por lo que pensé en mostrar algo visualmente nuevo. En especial, en cómo se originaron los monstruos representados en las cartas, y sobre la batalla entre los demonios de las tablillas en tiempos remotos que acabaron dando lugar a ellas.

Y sobre todo, los recuerdos del Yûgi Oscuro, quien fue una vez rey del antiguo Egipto. El misterio de los artículos milenarios. Las varias relaciones causa-efecto entre sus poseedores, incluyendo al nuevo Sacerdote Seto. Sabía que no iba poder dar por completa la obra hasta que no dibujara los capítulos en los que los fans estaban más interesados.

Y siendo honestos, también estaba preparado para que los lectores que esperaban más juegos de cartas no estuvieran contentos.

Cuando comencé a dibujar el arco de las Memorias, lo primero que se me vino a la mente fue el cuerpo del Rey, el Yûgi Oscuro, enterrado en las arenas del desierto. Había pensado en que la primera escena de este arco mostraría el destino cruel del Faraón, pero pensé que hubiera sido demasiado oscuro mostrar al héroe que hasta ese momento había tenido un papel tan activo en tal estado.

Entonces, decidí mostrar a un joven Sugoroku, como si se tratara de un manga shonen. La historia del arco de las Memorias es oscura en su totalidad, así que todavía creo que hubiera sido interesante contrastar la batalla de Zork que acabó con la vida del Rey, con la escena de la historia final.

De hecho, pensé en mostrar los eventos del pasado tal cual habían sucedido, pero tenía que incluir a Yûgi y Jonouchi, así que decidí construir un mundo que era muy diferente a los hechos históricos: un mundo de nuevas memorias creado en el momento en el que el puzzle milenario es armado y las almas que habían resucitado en la realidad coexisten con Yûgi.

Si no hubiera sido por su corazón realmente fuerte, la persona que armó el puzzle milenario, Yûgi, hubiera sido corrompido poco a poco por la “maldad” y, al igual que Bakura, y hubiera terminado siendo un peón a utilizar en la búsqueda de los artículos milenarios para revivir a Zork.

Sólo había una persona en el mundo que podía salvar el alma perdida del Rey sellada en el puzzle milenario, y ese era Yûgi Mutô.

Kazuki Takahashi. 15 de Febrero de 2008.

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