Juego de rol de mesa (o TRPG).

La mayoría de la gente nunca ha oído hablar de estos juegos.

Actualmente, los juegos de rol suelen ser videojuegos o juegos en línea.

Pero los juegos de rol reciben ese nombre porque consisten en interpretar un papel. Aparecieron en la primera década de los 70 en Estados Unidos, en forma de minijuegos de mesa que simulaban guerras. Más adelante, en 1974, nació “Dragones y Mazmorras”, todo un símbolo de los juegos de rol.

Hace 20 años, cuando los videojuegos no estaban tan extendidos, yo también quedaba con mis amigos para jugar al rol.

En el juego participan un “master” y el resto de los jugadores que, mediante una serie de conversaciones y diálogos, emprenden una aventura en un mundo ficticio.

Cada jugador crea el personaje que va a interpretar y adopta un oficio y unas habilidades.

Los jugadores se reúnen en torno a una mesa que se transforma en laberintos y regiones inexploradas plagadas de trasgos y otras criaturas. El jugador que hace el papel de “master” es el dios que domina el terreno de juego.

El lenguaje de los jugadores es la magia.

A veces, los dados tienen el poder de las armas.

El “master” es el juez de sus destinos.

Yo solía jugar con un intrépido guerrero que se adentraba en las guaridas donde acechaban los monstruos (el “master” nos presentaba las situaciones con mucha habilidad) y luchaba contra los malvados junto a mis amigos. El “master” nos sometía a unas pruebas nada fáciles de resolver. A veces, la vida de tu personaje corre peligro. En esos momentos, todas tus energías se concentran en la mano donde tienes los dados y empiezas a sudar.

Hay jugadores que se agarran a la silla y rezan.

Tiran los dados y se juegan su destino.

¡Un buen resultado!

El personaje sale del apuro.

Esos momentos son los más divertidos. ¡Todos se echan a reír!

La excitación tiene la cara y la voz de tus amigos.

Dibujé los capítulos de Monster World porque quería describir esas sensaciones.

Últimamente la gente juega delante de una pantalla o en la red, donde no se ven las caras de los compañeros. No es que no tenga su atractivo, pero comparado con las emocionantes reuniones de amigos es bastante aburrido.

15 de junio de 2007. Kazuki Takahashi.

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