El gran dios maligno
En el tarot tradicional esta carta recibe el nombre de “El Diablo”. En el libro del Apocalipsis, Juan describe a Satanás como un “gran dragón tan rojo como el fuego” con cabeza de león, dos cuernos y unos ojos rojos y ardientes. Tiene alas parecidas a las de un murciélago con garras afiladas y una serpiente envuelta en su cuerpo que parece un dragón.
La serpiente es un símbolo de Satanás. En el Antiguo Testamento sólo se la llama “la vieja serpiente”, y se dice que es la serpiente que tentó a Eva en el Jardín del Edén. Las alas del murciélago también son un atributo de Satanás como tal parecen demostrar las ilustraciones de Degas en “La Divina Comedia: El Infierno”, en “Fausto” de Delacroix y en “El Paraíso Perdido” de J. Martin. Su rostro, sin embargo, es muy humano, con un peinado elegante e incluso atractivo, como el de una estrella de cine. Originalmente, Satanás era alguien sabio al que se le confió el importante puesto de ángel principal bajo el mandato de Dios, y Baudelaire lo llegó a elogiar como un “hombre perfecto”, pero en su arrogancia, o tal vez su orgullo, conspiró para suplantar a Dios y fue objeto del “Orgullo y Envidia” de Martín Lutero. Es el llamado “ángel caído” que fue expulsado del cielo por el “pecado de orgullo y celos” (celos del hombre, porque Dios colocó al Hombre por encima de los ángeles).

El dios maligno de esta carta, sin embargo, posee un aspecto mucho más imponente y malvado. Carece de humanidad, como si fuera una elaboración de la idea del “mal” puro. Sí, es algo antiguo y maligno. Algo mucho más viejo y malvado cuyo origen se remonta a la época de la creación del universo, y cuyo nombre es oscuro.
El destierro de los dioses
En japonés, ambos se traducen como “demonio”, pero hay ligeros matices entre “diablo” y “demonio”. “Diablo” se refiere a una única entidad, Satanás, mientras que “Demonio” designa a los tantos espíritus que median entre Dios y los hombres. En otras palabras, el diablo es una personalidad singular, pero hay varios demonios. Según Platón, la forma original de “demonio”, daimon, es un nombre común que significa “dios”, ya que muchos de ellos son las formas caídas de dioses egipcios y mesopotámicos.
Para poder justificar la legitimidad de sus dioses, las religiones monoteístas intentaron probar la grandiosidad de sus dioses demonizando los dioses paganos, uno tras otro. Como he escrito anteriormente en la carta de “El Carro”, en la Biblia, todos los faraones egipcios son considerados “malvados”, y los dioses que adoraban se convirtieron en demonios. Leviatán y Behemot, los monstruos más populares y fuertes de los juegos de rol, fueron originalmente cocodrilos de la Biblia, y algunos creen que el primero era un cocodrilo del Nilo y el último un dios hipopótamo o dios elefante de la Isla Elefantina en el Nilo.
El cocodrilo es la encarnación de Set, el hipopótamo es la imagen de su esposa, Taweret. La serpiente, y otros animales que fueron adorados como dioses en Egipto fueron todos destruidos en eras posteriores. Incluso los adorados gatos de la “Emperatriz” Bastet fueron aborrecidos en la Europa medieval como mensajeros del diablo. Como consecuencia del exterminio de los gatos, una sobreabundancia de ratas propagó la plaga, con los desastrosos resultados descritos en la carta de “La Muerte”. Después de todo, el Diablo es el lado oscuro del corazón humano. En este caso, gatos inocentes fueron “corderos sacrificados”, pero poco después, el “mal” en nombre de Dios se volvió contra los hombres. Así llegamos a la “Caza de Brujas”.
Durante los juicios religiosos y la caza de herejes en el siglo XIII, la teoría del diablo de San Agustín se sofisticó aún más para eliminar a fondo los grupos heréticos que habían surgido y la iglesia católica sistematizó al diablo. Esta idea, difundida a través de doctrinas y sermones, junto con las sórdidas imágenes del infierno, despertaron la ansiedad de la gente y los animaron a convertirse. La idea de la herejía como el “mal” convirtió las habladurías y envidias de la gente en concesiones, y llevó a hombres y mujeres inocentes a la “caza de brujas”.
La gran sombra de la humanidad
Al igual que el ánima/ánimus introducidos anteriormente, en psicología analítica existe un arquetipo llamado la “sombra” que se encuentra en el inconsciente. La “sombra” es una parte oscura reprimida de la mente humana, y las personas proyectan sus propias sombras desagradables en los demás, como cuando piensan que ellos tienen razón y los demás están equivocados. Para unir al pueblo, los políticos suelen excluir a ciertos grupos étnicos, clasificándolos como “malvados”, no sólo en las guerras y durante la “caza de brujas”, sino también en los tiempos modernos.
Existe la teoría de que existe una sombra universal que se encuentra detrás de la sombra personal. Según el Dr. Hayao Kawai, figura destacada de la escuela junguiana en Japón, cuanto más nos acercamos a la sombra universal, más fuerte es la tendencia al mal. Parece que los demonios surgen de la imagen tenebrosa de esta sombra universal. Hay mitos y cuentos populares de todo el mundo, y las pesadillas son la manifestación ocasional de estas terroríficas criaturas en los sueños de un individuo. Esta es la razón por la que los niños de todo el mundo tienen miedo de ir a dormir por la noche. Al igual que los niños de Occidente creen que por la noche les visitará un demonio.
El Sr. Shigeru Mizuki es famoso por su “teoría de los mil monstruos” y según los cálculos de Pitágoras, hay alrededor de 7 405 926 demonios siempre dispuestos a tentarnos.
A través de la “sombra” universal, los demonios toman forma en el inconsciente de los artistas de todo el mundo. A muchos de los demonios que pueblan los edificios de Europa, incluido el Notre Dame, se les atribuye el mérito de haber acercado el arte al pueblo. En las pinturas rupestres de Lascaux y otros lugares, las figuras prehistóricas, mitad animales, están vívidamente representados por el asombroso nivel del hombre de Cromañón.
Como la humanidad aún andaba en pañales y tenían poca experiencia, debía ser el recuerdo de la bestia lo que dominaba sus almas. Estas imágenes pueden haberse acumulado durante decenas de miles de años para crear la imagen del demonio bestial.
La locura del diablo
El hombre moderno hace tiempo que dejó de creer en el diablo, pero en cambio, ha llegado a temer otras cosas. Por ejemplo, el miedo al cáncer. Los demonios siempre han sido capaces de disfrazarse y encontrar de alguna manera su camino en nuestras mentes, pero ahora también se han abierto camino en el mundo electrónico.
Todo el mundo ha tenido la experiencia de toparse con oscuras imágenes online a diestro y siniestro y gritar de horror al abrirse una serie de páginas de colores desconcertantes o que al final muestran una especie de factura. Incluso chicas que han escrito mal la dirección de un correo electrónico y reciben un frío aviso de “desconocido” de algún servidor de correo. Puede que te toparas alguna vez con que el nombre del remitente era “MAILER-DAEMON”, y que todo estaba en inglés, y tu mente automáticamente se quedara en blanco.
Muchos se preguntaban “¿Quién es este tal Daemon?”. Pero sólo los principiantes tienden a entrar en pánico, pensando “tengo un correo de Daemon”. Siempre ha sido obra del diablo el crear pánico y jugar con la gente. La palabra “pánico” proviene del dios griego Pan, que asustaba a la gente hasta entrar en pánico, su famosa figura es la que se inspiraron para crear la de Satanás con cabeza de cabra. Tal parece que el diablo ya se ha abierto paso hacia el mundo electrónico.
Según Eliphas Lévi, El Diablo del famoso Tarot de Rider-Waite es Baphomet, una versión más monstruosa del dios cabra Pan convertido en Satanás. Baphomet también es una de las cartas de Yûgi, y sorprendentemente, prefiere luchar con cartas del tipo demonio en su baraja. Por lo que el diablo también ocupa un lugar importante de su alma. De hecho, los juegos que el Yûgi Oscuro jugaba en los primeros días probablemente fueran de naturaleza demoníaca. Sin embargo, cree que en la oscuridad se halla la luz, y por eso, sigue luchando contra Bakura y Marik.
Desde tiempos antiguos, los japoneses han creído que hay que intentar buscar la luz en las sombras, y Yûgi y sus amigos siempre han actuado bajo la creencia de que el “bien” nace gracias a su capacidad para asimilar la “maldad”. En las religiones monoteístas, el bien y el mal están claramente diferenciados, y como tal en series occidentales, los héroes y los enemigos, los buenos y los malos deben estar claramente definidos. Las personas que tienen miedo de asimilar lo malo proyectan su “sombra” como demonios en otros e intentan eliminarlos.
Aunque los demonios sean tan temidos en Occidente, no debemos tener miedo de ellos. En la Europa medieval y los años oscuros, la población común se burlaba alegremente del diablo con festivales y espectáculos teatrales. Para resistir el engaño del diablo, sea en forma de timo telefónico, por internet u otro tipo de negocio turbio, debemos ser resolutivos y no tener miedo. Ser fuertes y evitar meternos con personas y asuntos peligrosos lo menos posible.

Posición Normal
Poca fuerza de voluntad y débil a la tentación. Desorden en la vida. Luchar contra las propias debilidades y deseos. Los malos pensamientos son la fuente de la ruina. Dependencia. Facilidad de ser engañado. Ten cuidado con no envolverte en injusticias. Ansiar sólo lo fácil e ir en la dirección equivocada. Tentación del diablo. Relaciones sin amor. Adulterio. Lujuria. Pensamientos malignos. Flirteo. Persuasión

Posición Invertida
Duda. Detener la obsesión. Romper con malos hábitos. No escuchar malos rumores, persuasiones. Superar las tentaciones del diablo. No confiarse en exceso. Romper con supersticiones y malas relaciones. Obtener un trabajo. Buen amor. Sin engaños de pareja. No meterse en problemas por celos.
“El Diablo” es el opuesto a la carta de “Los Amantes”, pero la situación de enfrentarse a una elección importante es la misma. La escritora Kei Yuikawa nos dice “Para una mujer, el amor es cuando tanto el ángel como el demonio salen a la luz a la vez”, y depende de su poder de voluntad si el ratio va más hacia el ángel o hacia el diablo. En la sociedad de hoy en día, donde las tentaciones abundan, tendemos a posicionarnos más hacia el diablo, pero es posible rechazar los engaños de Satanás con una voluntad fuerte. ¡Decídete y acaba con las tentaciones!
Fuentes:
“Las obras completas de Hayao Kawai 2: Psicología Jungiana y pensamiento oriental”, Hayao Kawai. Daisan Bunmeisha, 1989.
“La Genealogía del Diablo”. Jeffrey B. Russell. Traducción por Hiroshi Okei. Seishi-sha, 2002. En Español, El príncipe de las tinieblas. El poder del mal y del bien en la historia.
“La historia de los demonios: de los siglos XII a XX”. K. Hirano. Taishukan Shoten, 2003.
“Introducción a la Demonología”. Charles Wall. Traducido por Haruko Matsumoto. Hokusakusha, 2002.
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