La ira de los dioses

Finalmente, la carta más peligrosa del Tarot hace aparición. Una catástrofe que por mucho que lo intentemos, no podemos controlar. La carta tradicional de “La Torre” nos muestra una alta torre que es alcanzada por un rayo. Es una carta de mala suerte.

Se suele creer que la inspiración para la carta de “La Torre” es la Torre de Babel, pero en el libro del Génesis no se menciona que la torre fuera destruida por rayos o fuego. Si nos centramos en los rayos, la historia de Sodoma y Gomorra parece ser más apropiada que la Torre de Babel. Parece ser cuestión de hecho que lo realmente importante en esta carta son el fuego y los relámpagos. Como prueba de ello, algunas de las cartas más antiguas tienen de nombre “Fuego” o, como en la versión de Minchiate, la imagen de una mujer huyendo de una casa ardiendo. Por tanto, podemos decir que el “Fuego” o el “Rayo”, o mejor dicho, la ira de los dioses, juegan un rol más importante que el edificio en sí. Muchos edificios de gran altura duran poco tiempo. Muchos de ellos también desaparecieron sin dejar rastro en Japón, como el santuario de Izumo Taisha, llamado alguna vez Unta y que llegó a alcanzar 100 metros en tiempos antiguos o el Ryōunkaku, los 12 pisos de Asakusa en tiempos más modernos.

En el pasado, cuando se trataba del colapso de una torre que llegaba a los cielos, todos recordaban la historia de la Torre de Babel. Hoy en día, sin embargo, la imagen que nos viene a la mente es la del colapso de los edificios del World Trade Center. No hay nada más poderoso que la influencia de las imágenes que se transmiten en las noticias de todo el mundo cada día. Las imágenes del WTC sin duda han quedado grabadas en las capas de “la sombra universal de la humanidad” que he mencionado anteriormente en “El Diablo”.

Fueron las fotografías de prensa de Avedon y otros fotógrafos de guerra las que crearon el “pesimismo de la Guerra de Vietnam”, pero fue una sóla fotografía falsa de un ave marina empapada en petróleo el que inclinó la balanza de la opinión mundial hacia el “No a la Guerra del Golfo”. Hoy en día, los fotógrafos de guerra están mal vistos e incluso mueren por fuego amigo. En su lugar hay imágenes de satélite de mal gusto y máquinas fotográficas digitales montadas en misiles. No hay ni una pizca de realidad en ello.

Una ráfaga de imágenes electrónicas convenientemente recortadas. Armas que brillan maravillosamente, soldados que se ven obligados a posar con elegancia, canciones alegres y demostraciones musculares que cautivan a las mujeres hacen que los jóvenes se vean atraídos al campo de batalla. El atractivo de las imágenes subliminales que se graban directamente en el inconsciente es fuerte y los demonios de hoy en día se aprovechan de ello sin dudarlo.

Juego diabólico – Las cartas prohibidas – 

En la corte de Milán amaban el Tarot y la nobleza disfrutaba de él como un juego, pero la Iglesia se oponía a él. Tanto los frailes dominicos como los franciscanos lo denunciaron como “cartas diabólicas” capaces de quitarle el alma a uno. La existencia de un “papa mujer”, que no podía existir en el cristianismo, olía a herejía. En el siglo XV, en pleno Renacimiento, la familia Visconti, gobernantes de Milán, poseían un suntuoso tarot decorado con oro. Por alguna razón, las cartas de La Torre y la de El Diablo son las únicas que no existen en esta versión, al igual que en la versión de Cary-Yale del mismo periodo. Siempre ha sido objeto de debate si las cartas de La Torre y El Diablo no existían en primer lugar o si fueron intencionadamente removidas, pero incluso si tenemos en cuenta el contexto temporal en el que cualquier tipo de espíritu maligno era aborrecido, no se comprende del todo porque la carta de La Torre fue omitida.

Hay más misterios asociados a la carta de “La Torre”. Esta carta recibe muchos nombres. Como se ha comentado anteriormente, se le ha llamado “Fuego”, “Rayo” y en Francia, “La Casa de Dios”. En las versiones más nuevas, como la versión de Rider-Waite, un rayo destruye la torre pero en versiones más antiguas como la versión marsellesa y Gringonneur, a la torre la devoran las llamas, no por los rayos.

Considerando la leyenda del Antiguo Testamento sobre Sodoma y Gomorra siendo exterminadas por el fuego de la ira de Dios, puede que el nombre antiguo fuera el de “Fuego”. Si pensamos en desastres relacionados con el fuego en Italia, inevitablemente Pompeya y la erupción del Vesubio vienen a la mente. Si el tarot floreció en Italia durante el Renacimiento, puede que fuera lo más probable. Tal vez las circunstancias culturales fueron las mismas.

En el siglo I DC, Pompeya fue una antigua villa romana para los ricos y poderosos, y un lugar de culto de Dionisio, posteriormente comparado con Satán. La ciudad fue lugar de banquetes nocturnos con mujeres elegantes, gladiadores, pintores y amor. Entonces, un día, un incendio extinguió todo el lugar. En esta legendaria ciudad de artistas, los que no lograron escapar fueron irónicamente convertidos en estatuas.

Se dice que el Vesubio, al igual que el Fuji, fue un volcán de más de 3000 metros de altura. Tokio, la Babilonia de Oriente, donde los sibaritas y las mujeres a las que les gusta lucirse se reúnen en un restaurante de observación de un edificio tecnológico. Pronto se construirá una nueva torre de radio y ahora la “Guía Michelín” ha aterrizado en Tokio. ¿Tendremos visiones de fuego en el cielo nocturno de Tokio?

Mágica torre celestial

La más famosa de las torres egipcias es el obelisco, un monumento piramidal, pero la mayoría fueron saqueadas por los europeos y sólo quedan algunas en Egipto, salvo unas pocas que quedaron en proceso. La forma original de esta torre de mármol era un monumento llamado Benben, construido en el antiguo “Templo de Ra”, en honor al Dios Sol. La pagoda de cinco pisos de Japón era originalmente una estructura religiosa, que estaba destinada a estar lo más cerca posible de los dioses del cielo. Las estupas de la India, por ejemplo, muestran el anhelo de Buda en su propia estructura.

Seto Kaiba

Basta con escribir títulos como los de The Tower of Druaga, Spartan X (Kung-Fu Master) y Dragon Quest para que empiece a sonar la música electrónica de fondo. En muchos de los juegos clásicos, una torre juega un papel importante. Subir una torre da tanto emoción como sensación de logro. En cualquier campo, parece que la élite siempre quiere escalar a lo más alto, también hay quienes apuntan aún más alto, bien saben los peligros de que colapse. Mucha gente estaría reluctante de seguir subiendo si estuvieran en la posición de Seto Kaiba. Sin embargo, él tiene su objetivo puesto en los cielos.

La Torre de Duelo. Un rascacielos construido por la implacable ambición de Kaiba. Un templo del juego y la industria militar. Nuestra propia Torre de Babel.

La arrogancia de Kaiba se parece al del ángel caído Lucifer, que intentó convertirse en Dios. Por su parte, el vanidoso Seto Kaiba intentó acercarse a Dios obteniendo las cartas divinas. ¿Será destruido por sus oponentes el hombre que quiso alcanzar el cielo y convertirse en un dios construyendo la Torre de Duelo? ¿O caerá al igual que Faetón, el de las leyendas griegas? ¿Será que la única manera de cambiar un futuro de desolación es destruir la torre de la vanidad con sus propias manos? ¿Qué será de Kaiba?

“La Torre” es una carta terrorífica, pero no se puede negar que la inclusión de esta carta junto a las de “El Diablo” y “La Muerte” ha hecho el tarot mucho más atractivo. El sólo hecho de pensar en tener una carta tan desafortunada, es suficiente para darnos emoción. A las chicas jóvenes japonesas que les encanta el terror, les afecta tan poco el miedo a los demonios de su pasado cultural que preferirían recibir una carta maldita que otra con un significado tan ambiguo como el de “La Templanza”. Hay que tener cuidado al jugar con fuego. Al igual que Kiyohime buscando a Anchin, no debemos aferrarnos tanto que luego “el fuego de la pasión” nos consuma…

Carta del Tarot 16 - La Torre

Posición Normal

Sucesos impactantes. Problemas inesperados. Pérdida de confianza. No te arriesgues. Cuidado con los grandes errores en los exámenes. Fracaso inesperado en algo que se te da bien. Ser flexible. Separación repentina. Separación súbita de los amigos, peleas, riñas. Pérdida de confianza. Fin del amor. Divorcio. Descubrir una aventura. Relaciones arriesgadas. Quiebra. Involucrarse tanto en una relación de riesgo que se vuelve incontrolable. Todo lo que has construido con tanto esfuerzo se viene abajo.

Posición Invertida

Pequeños accidentes y peligros. El descuido lleva a errores involuntarios. Desintegración de antiguas organizaciones. Romper con la opresión. Una situación difícil. Un pequeño comentario puede traer problemas. Traición. Secuelas de los problemas. Neurosis. Presión. Los exámenes de una noche no funcionan. Se siguen cometiendo pequeños errores. Pérdida de confianza en los demás. Proceder con precaución.

¿Por qué nos atraen tanto las cosas que nos dan miedo? Como alguien que se cubre la cara con las manos, pero que mira a través de los dedos. Es emocionante ver algo terrorífico, pero no bajes la guardia. El pequeño corazón cariñoso de una joven puede desatar una cadena de sucesos como en el Incendio Furisode que quemó los cielos del período Edo. Incluso una gran ciudad como Pompeya puede ser destruida en cuestión de un momento. Ten cuidado de no verte atrapado en el fuego de los cielos.

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Traducción por Ojo de Udyat

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