El joven coronado
El joven “Emperador” está sentado en un trono dorado, con la mirada al frente. Las caras del león que hay en los apoyabrazos indican su condición de rey. Sin ir más lejos, el trono decorado de Tutankamón expuesto en el museo arqueológico de El Cairo es una maravilla. Las patas de los leones hacen las veces de patas del trono.
El Yûgi Oscuro es un gran rey que protege a sus súbditos obedeciendo la voluntad de su padre. A pesar de su juventud se le exige que sea un rey fuerte, un defensor del pueblo. Los adornos de oro que lleva en los brazos y las piernas indican que se trata de un rey guerrero. La majestuosa figura del soberano que se levanta al frente de su ejército es un tema recurrente en la escultura y la pintura. Para la población del antiguo Egipto, el rey era un gran guerrero.
En el Papiro de Golenischev aparece una escena en la que el rey lleva una especie de diadema dorada que desprende reflejos brillantes y extermina a sus enemigos. Efectivamente, es un rey fuerte que utiliza el sol como aliado para barrer a sus enemigos.
En el capitel de la columna del trono hay un disco solar brillante. En la antigüedad, los reyes egipcios eran considerados dioses del sol, por eso creían que si el rey moría el sol se apagaría y las tinieblas y el caos dominarían el mundo. Varias generaciones de faraones se autodenominaron “hijos de Ra, dios del sol”, porque era el dios más popular.
El nombre del dios Ra aparece en una de las cartas que tiene el Yûgi Oscuro y que pertenece a las cartas de los de los Tres Dioses Legendarios, pero Yûgi también convierte en carta al mismísimo Ra, el poderoso dios del sol, y lucha con él. ¿De dónde sacará esos poderes?
El resplandeciente rey del sol
Dos veces al año, en primavera y en otoño, el templo de Abu Simbel se llena a rebosar de turistas. En estos días, un único rayo de sol ilumina un rincón del interior del templo donde se encuentran unas estatuillas de Ramsés II escondidas en la oscuridad. ¿Qué perseguían al venerar ese fenómeno?
Las cámaras mortuorias del Valle de los Reyes están llenas de pinturas de colores muy vivos que decoran desde el techo, las columnas y las puertas hasta el rincón más inaccesible. El detallismo de los dibujos, algunos de los cuales parecen viñetas de un cómic, es sorprendente. Cuentan largas historias sobre el dios del sol. Los reyes, incluso después de la muerte, hacían todo lo posible por ser identificados con el dios del sol.
La mitología egipcia nos habla de un dios del sol aún más antiguo llamado Atón. Dios de la creación, dio origen a todos los otros dioses en la primera montaña, la piedra Benben. Entonces se puso de pie encima de la piedra sagrada y los rayos del sol inundaron todo el país.

La piedra Benben, que se considera el prototipo de las pirámides, es una pirámide de cuatro caras que recuerda al Puzzle Milenario de Yûgi.
En aquella época ya había colgantes de la misma forma que se colgaban en los templos, pero por lo visto estaban recubiertos de resinas aromáticas. La mirra, tipo de resina cuyo nombre dio lugar a la palabra “momia”, se usaba para celebrar los rituales funerarios porque se le atribuía la propiedad de liberar almas de los cadáveres.
Este hecho está relacionado con la liberación del lado oscuro de Yûgi cuando completó el rompecabezas, pero seguro que todavía esconde muchos secretos.
El nombre sagrado del rey
Hace tiempo, en nuestro país estaba prohibido dirigirse a los nobles por su verdadero nombre. En el antiguo Egipto, el nombre del rey también se ocultaba. El motivo de ese secretismo era la superstición de que quien conociera el nombre del rey podría manipularlo a su antojo.
Lo que en Japón se conoce como “Kotodama” también existía en el antiguo Egipto. Creían que las palabras albergaban espíritus. Por eso los aristócratas hablaban poco y sólo abrían la boca cuando percibían la presencia de los espíritus de las palabras. Se dice que las palabras fueron el origen de la magia.

En esta serie hay un capítulo en que la diosa Isis intenta dar a su querido hijo Horus el nombre del dios del sol. La mujer era muy consciente del poder de los nombres, de modo que usó toda su inteligencia y sus conocimientos para sonsacarle al dios su verdadero nombre, Ra. Al final consiguió otorgarle a Horus el nombre del dios del sol junto con sus poderes.
En realidad, aquí fue donde empezó un largo camino de fantasía heroica en busca del nombre. Incluso Atón, el dios creador, fue absorbido por Ra y su nombre estuvo a punto de desaparecer. Ya sabemos que los dioses nunca se están quietos. Atón y Ra se fusionaron y pasaron a ser un solo dios. Después de muchos esfuerzos consiguió conservar el nombre, pero Isis era más lista que Ra. Lo que no consiga una madre…
Si nos centramos en el mundo terrenal nos encontramos con que la historia ha perdido la pista de muchos faraones. Tutankamón, aunque parezca irónico, es uno de los faraones más conocidos en la actualidad, pero su rastro permaneció oculto durante varios siglos. Sin el gran descubrimiento histórico de Howard Carter en 1922, la identidad de este rey seguiría siendo una incógnita.
El Emperador – El Yûgi Oscuro
La sociedad adulta es un estricto mundo que no tolera favores ni concesiones. Aunque sea joven, el rey debe proteger ese sistema y demostrar su capacidad de liderazgo. Los sacerdotes consejeros son eficientes, pero tienen sus defectos. Para controlarles, el rey debe dejar muy claras sus intenciones, aunque los sacerdotes sean mayores que él. Hay que mantener a raya a los tiranos. Los ancianos pueden echarle una mano. Viaja por todo el reino y aclara más de una situación con serenidad y sangre fría. Puesto que posee cierto atractivo masculino, emprende varias aventuras amorosas. Pero su punto débil es su falta de compasión, como le ocurre a Yûgi.

Posición Normal
Resolución. Liderazgo. Organización. Planificación. Capacidad de lograr un objetivo. Autoridad. Poder material. Bienes. Control. Superioridad. Desempeña el papel de mediador. Paternidad. Sentido de la responsabilidad. Influencia sobre las personas. Competitividad. Triunfo. Capacidad de hacer los sueños realidad. Obediencia al sistema. Los amigos son indispensables. Conductas concretas. Determinación. Realización del amor. Es estricto pero fiable. Parejas mayores de él.

Posición Invertida
Poca preparación. Poca planificación. Suele cambiar de planes. Inconstancia. Deja escapar las oportunidades. Adaptabilidad. Poco reflexivo. Inmadurez. Exceso de confianza. Egoísmo. Autoritarismo. Irresponsabilidad. Desconfianza. Para preservar el honor se vuelve agresivo y pierde confianza. Problemas personales. Reconsidera sus relaciones con los demás. ¿No correspondido? Se esfuerza por estudiar y lo hace solo. No confía en los demás.
“¡Lucharé hasta el final!”. Esta resolución pertenece al Yûgi Oscuro (“El Emperador”). Al invertir las cartas, la tendencia es que sobresalgan las características fuertes. Cuando pierde confianza aparecen los puntos débiles. “El Emperador” no es una carta que provoque cosas por sus sentimientos, sino por su voluntad. No se deja engañar por la opinión de los demás y tiene muy claros sus objetivos. Sigue adelante con una voluntad de hierro.
Concept by CoZo
JEROGLÍFICOS EGIPCIOS. María Carmela Betro.
DIOSES Y FARAONES DEL ANTIGUO EGIPTO. Giovanna Magi (2005)
PANTEÓN EGIPCIO. JF Champollion, Samira Mahmoud (2004)
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