El secreto heredado – Shimon
El que sostiene en alto la llave milenaria Anj es Shimon, sumo sacerdote del antiguo Egipto. Lleno de energía a pesar de su avanzada edad, parece un hombre prudente y cauteloso que recuerda a Sugoroku, el abuelo de Yûgi.
El deber de los sacerdotes era transmitir los conocimientos ancestrales. Por eso enseñaban a escribir a los jóvenes en una especie de escuelas llamadas “per-anj” (casas de la vida). El anj simbolizaba los conocimientos que debían ser transmitidos. El sacerdote Shimon está ofreciendo esos conocimientos a alguien que no los tiene, como la sabiduría que se transmite de abuelo a nieto.
El deslumbrante chorro de luz que irradia el anj proyecta la enorme silueta de un dios llamado Exodia, un temible demonio con una fuerza descomunal. Era tan fuerte, que fue desmembrado y permaneció enterrado en el Valle de los Reyes durante mucho tiempo, pero debido a una serie de circunstancias se transformó en cinco cartas y pasó a formar parte de la colección de Sugoroku. Consciente de que esas cartas son de su abuelo, Yûgi las trata con mucho cuidado y las utiliza para obtener una victoria espectacular sobre su viejo enemigo Kaiba.
Sugoroku puede parecer un anciano vulnerable que se deja capturar fácilmente por sus enemigos y siempre va a remolque de su nieto Yûgi, pero su apariencia es engañosa.
En este tomo se ve claramente que Sugoroku, de joven, era un experto jugador profesional que no se dejaba engañar fácilmente. Sugoroku no le enseña a su querido nieto el camino más fácil, sino un camino lleno de dificultades que lo hace caer en manos de Kaiba y de Pegasus. El anciano parece incluso satisfecho cuando Pegasus se lo lleva a la fuerza. En el fondo piensa que es una prueba para Yûgi, que antes siempre estaba solo. Esa prueba le aportará valentía, conocimientos y algo que nada más puede reemplazar: la amistad.
Sin embargo, si se lo preguntáramos directamente, se haría el despistado. El ermitaño tiene tendencia a esconder su propia personalidad.
El anciano huraño – Sugoroku
La carta de “El ermitaño” es la base del dibujo que aparece en la página 277 del tomo 10, que ilustra el origen de las cartas de Magic & Wizards. El anj está en el centro, y las cinco cartas que lo rodean, que parecen el famoso Hombre de Vitruvio de Da Vinci, forman el cuerpo de Exodia. Las famosas cartas del Mago Oscuro y el Dragón Blanco de Ojos Azules actúan como contraste. De ahí se deduce que esas tres cartas representativas fueron el origen del juego Magic & Wizards.
Sugoroku posee esas tres cartas tan poco corrientes. Más adelante, caerán en manos de Yûgi y de su rival Seto, cuyos inevitables enfrentamientos transcurrirán en torno a esas tres cartas.
Tal vez el hecho de que los tres Dragones Blancos de Ojos Azules cayeran en manos de Seto Kaiba formaba parte de un plan. Las cartas aparecieron expresamente ante Seto fingiendo que era un encuentro casual. Entonces, guiadas por su habilidad con las palabras, conmovieron el frío corazón de Seto. Cometieron un error al despertar el cruel ego que reside en el fondo del chico. Ese ego provoca que su antagonismo con Yûgi gane intensidad y se vaya puliendo y perfeccionando.

Sugoroku le advierte a Kaiba que las cartas tienen un alma propia, y al final acaba derrotándolo con “el mazo del alma”, donde reside su voluntad. Así es como consigue hundir el orgullo del rival de su nieto y, al mismo tiempo, le da una buena lección. La verdad es que es un auténtico artista del juego de la vida. Parece que incluso conozca la forma de introducir el alma en unas cartas. Mientras transmite los grandes conocimientos de la antigüedad, encierra su pasado y vive escondido del mundo. Cuando su nieto corre peligro o hay una emergencia, se esfuerza al máximo para exprimir todos sus conocimientos. Podríamos decir que Sugoroku es un sabio de la actualidad, es decir, un ermitaño.
El ermitaño – Shimon
En las historias de héroes de todo el mundo, cuando el protagonista está en peligro, aparece un sabio anciano y le da un consejo. En otros casos, siempre es el anciano del pueblo quien encuentra una fantástica solución cuando estalla un conflicto. Jung, un psicólogo que estudió exhaustivamente la mitología mundial, dijo que en el fondo de nuestro subconsciente tenemos la imagen mental de un sabio anciano (arquetipo) que aparece cuando estamos en apuros y nos transmite sus conocimientos.
La imagen de un anciano testarudo que nos orienta y nos ayuda con sus consejos aparece en las primeras obras de la Antigüedad, desde el Libro de Daniel del Antiguo Testamento, hasta en las más recientes, como Harry Potter, El Señor de los Anillos o La Guerra de las Galaxias, bajo la apariencia de un anciano de pelo gris.
La alegoría es idéntica en todos los casos: un joven necesita la ayuda de un anciano cuando se encuentra en apuros.
Los conflictos entre padres e hijos que suelen aparecer en los cómics destinados a chicos son el camino más fácil para provocar una tragedia, y los rivales de Yûgi no son ninguna excepción. Comparada con la confrontación entre padres e hijos, la relación entre el nieto y el abuelo es una bonita historia de amistad.
El doctor Hideki Yukawa (premio Nobel de física), que representa los sabios ancianos del siglo XX, lo expresó como una relación de “más contra menos”. Si la comparamos con su “teoría del mesón”, del mismo modo que los protones y los neutrones están fuertemente unidos dentro del núcleo del átomo, el vínculo de parentesco que existe entre abuelos y nietos es sólido y profundo, porque es una relación totalmente desinteresada. El amor que Sugoroku siente por Yûgi también es desinteresado.
Un niño necesita tener una habitación en casa de los abuelos para ir a dormir allí cuando sus padres se enfadan con él. Los abuelos le hablan todas las noches cuando se acuesta y, escuchando sus viejas historias, aunque no las entienda, el niño encuentra la paz y obtiene los conocimientos de sus abuelos.
Así es como el anj, la brillante llave de la vida, se transmite de abuelos a nietos.

Posición Normal
Aunque le cueste, acaba encontrando el camino correcto. Reflexión, examen y búsqueda interior, sabiduría callada, conocimiento, pensamiento maduro, prudencia, precaución, vigilancia, concentración, meditación profunda, solución de problemas, coordinación, bien.

Posición Invertida
Imprudencia, inmadurez, irreflexión, precipitación, enfoque equivocado de una situación, juicio erróneo, confusión, timidez, exceso de confianza en sí mismo, pesimismo, vejez, oscuridad, avaricia, insociabilidad, pobreza, celibato.
Puede que ahora mismo estés solo. Pero aprovecha el tiempo que emplees en ti mismo. De vez en cuando, también es importante que te olvides del teléfono móvil, te relajes y te preguntes qué es lo que te preocupa. Quizás el sabio anciano de tu subconsciente aparecerá para proponerte una solución inesperada. Intenta hablar tranquilamente con tus abuelos. Sus palabras te transmitirán el amor desinteresado que sienten por ti. No pienses que siempre hablan de lo mismo o que son de otra época, intenta hacerles caso y hablar con ellos. Los “ermitaños”, que tienen una gran cantidad de conocimientos almacenados en sus mentes, te abrirán nuevas puertas y pueden guiarte hacia un nuevo destino.
Jung and Christianity. YUASA, Yasuo. Jinbunshoin, 1978.
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