Epílogo 20 Bunkôban

Tengo la maldición de descuidar mi salud a diario, y durante la serialización, vomité 200 cc de sangre y me desmayé. Era tarde por la noche cuando la ambulancia me llevó al hospital. Si mal no recuerdo, fue en el momento en el que el Faraón dirigió a los Sacerdotes a la batalla contra Bakura en Kul Elna. Fue una úlcera estomacal causada por el estrés.

Según el doctor, sólo tenía dos terceras partes de la cantidad de sangre que una persona normal debería tener. Me dijo que era tanta sangre que normalmente la gente se siente atontada y apenas puede ponerse en pie. Cuando me dijo eso, estaba seguro que me estaba sintiendo así mientras dibujaba.

En el tercer día de hospitalización, le pedí a mis visitantes que me compraran higadillos de pollo, y me los comía a escondidas en mi habitación en mitad de la noche. Gracias a eso, me recuperé pronto y pude dejar el hospital. Pero el hecho de tener que haber sido llevado por una ambulancia fue suficiente para hacerme a la idea de lo inevitable. Tenía planes intensos y magníficos para el arco de “Las Memorias del Rey”, pero ese suceso hizo que me preocupara. “¿Podré terminar la historia en condiciones? Sería un fastidio si me muero antes de completarla…”…y, con la popularidad habiendo caído desde que dejé de dibujar las batallas de cartas, pedí a mis editores terminar la historia en los siguientes seis meses.

Muy a mi pesar, he acortado el capítulo del Sacerdote Set con Kisara, cosa que todavía me arrepiento, ya que como todos habéis supuesto, era sin lugar a dudas un capítulo definitorio para la relación entre el Seto Kaiba del presente y su Dragón Blanco de Ojos Azules.

Controlado por sus deseos y odio causados por la maldad del Ojo Milenario, Akhenaden tomó a Kisara cautiva para torturarla y extraerle el Dragón Blanco de su interior, pero el Sacerdote Set traiciona al Faraón para ir a salvar a Kisara. Aquí es donde la confrontación entre Akhenaden y el Sacerdote Set se volvía más dura, lo que finalmente llevaría a Akhenaden a perder la cabeza, resucitar a Zork, y firmar el Contrato de la Oscuridad. Entonces, mi plan era desarrollar una guerra entre la armada de los espectros liderados por Zork Necrophades (El Gran Sacerdote de la Oscuridad), el Faraón y sus sacerdotes, y el Sacerdote Set con sus propios planes para vengar a Kisara…Pero he terminado cambiándolo y el episodio se quedó bastante corto.

Por cierto, si os fijáis en el diseño de Zork, llegaréis a la conclusión de que era obvio que estaba atontado por la falta de sangre. He sido yo quien se volvió loco. Es broma, jaja.

He hecho unas cuantas revisiones para la edición de bolsillo (Bunkoban), por favor, tenedlo en cuenta. En la próxima ocasión, me gustaría hablar sobre las nuevas series de animación de Yu-Gi-Oh!

Kazuki Takahashi. 15 de Febrero de 2008

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